¿Qué es el Pensamiento Rumiante y Cómo Detenerlo?

¿Qué es el Pensamiento Rumiante y Cómo Detenerlo?

¿Sabías que al dejar que los problemas se repitan una y otra vez en tu mente, inicias un proceso que se llama rumiación del pensamiento? 😵 Descubre a continuación qué es el pensamiento rumiante y cómo detenerlo.

Intro

¿Alguna vez tu cabeza se ha enganchado con un solo pensamiento, o una serie de pensamientos, que simplemente se repiten y se repiten … y se repiten a sí mismos? El proceso de pensar continuamente sobre los mismos pensamientos, que tienden a ser tristes u oscuros, se llama rumiación.

El pensamiento rumiante puede perjudicar tu salud mental, ya que puede prolongar o intensificar los síntomas depresivos, así como perjudicar tu pensamiento y emociones.

Si tienes pensamientos rumiantes, es importante contar con herramientas que te ayuden a detener el ciclo de tu pensamiento antes de que salga fuera de control.

Definición

En psicología, la rumia se refiere a la tendencia de pensar de manera repetitiva sobre las causas, los factores situacionales y las consecuencias de una experiencia emocional negativa.

Básicamente, la rumia significa que continuamente piensas en los distintos aspectos de las situaciones que te molestan.

Cuando algo te molesta, ¿tiendes a reflexionar sobre ello, repasando el problema una y otra vez? Si es así, entonces probablemente tienes pensamientos rumiantes.

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¿Qué tiene de malo el pensamiento rumiante?

Si bien es cierto que la resolución de problemas y la planificación son esenciales para superar un problema difícil, las personas con tendencias rumiantes acostumbran a llevar estas actividades mucho más allá de lo normal y durante demasiado tiempo.

A menudo, las personas pasan horas analizando la situación, incluso después de haber desarrollado un plan para solucionarla. Inclusive, a veces reflexionan tanto sobre el problema que ni siquiera logran desarrollar un plan. Es aquí donde la rumia se convierte en un proceso problemático.

Por ejemplo, si la situación te pone de mal humor, los pensamientos rumiantes mantendrán vivo tu mal humor y te sentirás molesto mientras te encuentres en el círculo de la rumiación. 

Por otra parte, si reflexionas sobre el problema durante días, es probable que permanezcas de mal humor durante todo ese tiempo.

Ansiedad y Depresión

A su vez, estudios han encontrado que las personas con pensamientos rumiantes tienen mayores probabilidades de experimentar problemas de depresión y ansiedad. Escenarios difíciles de superar si no se detienen los patrones de la rumia. 

La rumiación también se relaciona con distintas formas de autosabotaje. Por ejemplo, si comienzas a rumiar sobre algo que tu pareja hizo, te tomará más tiempo perdonarla y volver a disfrutar con ella o él.

Inclusive, si guardas rencor y constantemente te enfocas en lo que tu pareja hizo, podrías hasta destruir una buena relación de pareja. 

pensamiento rumiante

Cómo detener los pensamientos rumiantes

Entonces, ¿cómo se detiene la rumiación? A continuación, compartimos algunas ideas para detener los pensamientos rumiantes:

Ocupa tu mente

Para detener la rumiación del pensamiento, participa en algún tipo de actividad que ocupe tu mente por completo y evite que tus pensamientos vuelvan al problema.

En definitiva, es más fácil decirlo que hacerlo, porque cuando algo nos molesta, queremos resolver el problema lo más rápido posible. Sin embargo, a veces necesitamos más tiempo para resolver un problema, y ​​reflexionar sobre el problema todo ese tiempo nos hará sentir miserables.

En su lugar, necesitamos algo para distraernos de la rumia. Hay muchas actividades que puedes hacer y sólo tú podrás elegir la más indicada para ti.

Algunas ideas de actividades incluyen:

  • Leer un libro
  • Jugar
  • Hacer ejercicio
  • Hablar con un amigo
  • Mirar una película

Ten en cuenta que esto sólo funcionará si realmente disfrutas de la actividad. De lo contrario, podrías terminar aburriéndote, hasta el punto de comenzar a pensar en el problema nuevamente. 

Así que, ¡haz algo divertido, ocupa tu mente con algo interesante y permítete calmarte!

Planifica un plan

En lugar de repetir el mismo pensamiento negativo una y otra vez, toma ese pensamiento y haz un plan para tomar las medidas necesarias para abordarlo.

En tu mente, describe cada paso que necesitas dar para abordar el problema, también puedes anotarlo en una hoja de papel. Sé lo más específico posible y realista con tus expectativas. Hacer esto interrumpirá tu rumia.

Toma acción

Una vez que hayas diseñado un plan de acción para abordar tus pensamientos, da un pequeño paso para abordar el problema. Consulta el plan que hiciste para resolver el problema y avanza lenta e incrementalmente hasta que tu mente se tranquilice.

Cuestiona tus pensamientos

A menudo reflexionamos cuando creemos que hemos cometido un error importante o cuando nos ha sucedido algo traumático del que nos sentimos responsables. Si comienzas a reflexionar sobre un pensamiento inquietante, intenta poner tu pensamiento repetitivo en perspectiva.

Pensar más en cómo tu pensamiento rumiante podría no ser exacto puede ayudarte a detener el proceso y a darte cuenta de que el pensamiento tiene poco sentido.

Identifica tus desencadenantes

Cuando te encuentres rumiando, identifica en qué situación te encuentras.

Esto incluye en dónde estás, qué día es, quién está contigo (si estás con alguien) y qué has estado haciendo ese día.

Si encuentras formas de evadir o manejar dichos desencadenantes, podrás reducir los pensamientos rumiantes.

Busca un grupo de apoyo

Conversar con amigos y familiares cercanos cuando algo sale mal es muy importante. Estas personas no sólo pueden ayudarte a romper el ciclo de tus pensamientos rumiantes, sino que también pueden darle un empujón a tu autoestima.

Evita el aislamiento

Los pensamientos rumiantes pueden hacerte sentir aislado 😣 Prueba compartir tus pensamientos con un amigo que pueda ofrecer otra perspectiva, esto puede ayudarte a romper el ciclo de la rumia.

Asiste a terapia

Si tus pensamientos rumiantes están tomando el control de tu vida, considera asistir a terapia.

Un terapista puede ayudarte a identificar las causas de tu rumia y cómo detenerla.

Recuerda, la rumia es un mal hábito. Está bien trabajar en la resolución de problemas y formular un plan para mejorar la situación. Pero una vez que definas el problema y el plan para resolverlo, debes hacer otra cosa que no sea quedarte enganchado 😊


Referencias

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