¿Qué es la ansiedad?

La ansiedad es un mecanismo de defensa que actúa como alerta ante situaciones de estrés.

La ansiedad es reconocida como un mecanismo universal. Está presente en todas las personas y es una respuesta totalmente normal y adaptativa.

Inclusive,  mejora notablemente la capacidad de anticipación y respuesta ante los estímulos.

El objetivo de este mecanismo de defensa es movilizar al sujeto y mantenerlo alerta para hacer frente a los riesgos y amenazas que se presenten.

La ansiedad impulsa al individuo a tomar las decisiones más convenientes, bien sea: atacar, huir, entre otros.

Los escenarios dependerán de la situación y naturaleza del peligro.

El peligro o riesgo se interpreta como la obstaculización de cualquier proyecto o deseo relevante para el sujeto; o bien por la disminución de estatus o logros ya conseguidos.

La ansiedad como mecanismo adaptativo

La función de la ansiedad es positiva, funcional, normal y no representa ningún problema o riesgo de salud para el individuo.

Sin embargo, pueden existir factores desencadenantes, como lo son:

  • Acontecimientos vitales de consecuencias graves
  • Experiencias que requieran de importantes esfuerzos adaptativos
  • Consumo de droga o estimulantes

¿Existe tratamiento?

Los trastornos de ansiedad son muy comunes y existen tratamientos eficaces para mejorar los síntomas.

Con un tratamiento apropiado y totalmente personalizado, las personas que sufren de ansiedad pueden aprender a manejar y controlar sus síntomas ansiosos, mejorando notablemente la calidad de vida.

Los síntomas de ansiedad abarcan desde el simple nerviosismo a episodios de terror o pánico de acuerdo a la gravedad de la situación.

Estas respuestas pueden producir síntomas físicos, como por ejemplo:

  • Taquicardia
  • Temblores

Los cuales suelen mejorar con conductas evitativas.

Síntomas de la ansiedad

No todas las personas tienen los mismos síntomas, ni la misma intensidad.

Una crisis de ansiedad, sin ser un hecho grave para la salud, genera una situación de pánico que cursa con unos síntomas muy similares a los del infarto, hasta el punto de que puede confundirse con él.

Cada persona, según su predisposición biológica y/ o psicológica, se muestra más vulnerable o susceptible a unos u otros síntomas.

Físicos

  • Diarrea o problemas estomacales
  • Tensión muscular
  • Irritabilidad y dificultad para dormir
  • Vértigo / sensación de desmayo
  • Falta de aire o dificultad para respirar
  • Tensión muscular
  • Alteraciones del sueño, alimentación y respuesta sexual

Psicológicos

  • Sensación de extrañeza o despersonalización
  • Sospechas
  • Temor a perder el control
  • Recelos
  • Incertidumbre
  • Inquietud
  • Dificultad para tomar decisiones
  • Agobio
  • Percepción de amenaza o peligro
  • Ganas de huir o atacar
  • Sensación de vacío
  • Inseguridad

En casos más extremos:

  • Temor a la muerte, a la locura, o al suicidio

Cambios en la expresividad corporal y el lenguaje corporal son otros de los síntomas de la ansiedad.

  • Postura cerrada
  • Tensión de la mandíbula
  • Rigidez
  • Expresión facial de asombro
  • Movimientos torpes de manos
  • Cambios en la voz
  • Duda, entre otros.

Intelectuales o cognitivos

  • Dificultades de atención, concentración y memoria
  • Expectativas negativas
  • Pensamientos distorsionados
  • Falta de concentración
  • Sensación de confusión
  • Sobrevaloración de detalles desfavorables
  • Preocupación excesiva
  • Incremento de las dudas
  • Tendencia a recordar cosas desagradables
  • Abuso de la prevención y de la sospecha
  • Distorsiones cognitivas

Sociales

  • Dificultades para iniciar o seguir una conversación
  • Bloquearse o quedarse en blanco
  • Dificultad para expresar las propias opiniones o hacer valer los propios derechos
  • Sentirse demasiado ansioso por tratar de integrarse
  • Volver a hacer algunas tareas porque no salieron perfectas la primera vez, etc.

Causas de la ansiedad

La ansiedad resulta fundamental en la vida de las personas, ¿por qué? porque regula la interacción con los otros y ofrece un sistema de alerta.

Lo más habitual es que este tipo de episodios se asocien a causas de índole psicológica, como el estrés.

Por otra parte, la crisis de ansiedad también puede ser síntoma de un trastorno mental relacionado con los distintos tipos de fobias.

Causas Activadoras

Se pueden notar todas aquellas que son externas a nuestro organismo, como puede ser:

  • Estrés por problemas familiares o laborales
  • Pérdida importante
  • Accidente que genera un trastorno post traumático
  • Consumo de drogas, etc.

Causas de Mantenimiento

Cuando el trastorno de ansiedad es excesivo o se sostiene en el tiempo, comienzan a aparecer problemas de salud en el individuo que padece la sintomatología.

Es decir, la ansiedad excesiva puede desencadenar fácilmente un problema de salud, aumentando aún más los niveles de ansiedad por la afección que se está padeciendo.

Causas Predisposicionales

También conocidas como causas biológicas.

Aquí se incluyen causas que forman parte de nuestro organismo.

Causas que no podemos evitar y que son capaces de activar la ansiedad en una determinada situación.

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