Psiqueduelo

Ansiedad por Duelo y Pérdida

Ansiedad por duelo: ¿Cómo podemos manejarla? A veces pensamos que el duelo es un proceso que ocurre luego de que una persona que amábamos muere.

Y la verdad es que el duelo comienza mucho antes que eso. Cuando nuestro ser querido enferma, cuando está lidiando con las visitas al doctor, con las citas, terapias y viajes al hospital…Cuando no vemos mejorías y nos damos cuenta que la medicina ya no está siendo efectiva…

En todo este tiempo lidiamos con un duelo anticipado; un proceso igual de debilitante que el duelo por muerte de un ser querido.

A continuación, analizaremos varios aspectos de la ansiedad: qué es la ansiedad, cómo puede prevenirse y qué se puede hacer para lidiar con ella.

¿Qué es la ansiedad?

La ansiedad es un estado de angustia o incertidumbre. Una persona ansiosa puede estar inquieta, tensa y/o nerviosa; incapaz de dormir y de concentrarse, con falta de aliento o entumecimiento.

Estos signos físicos pueden oscurecer los síntomas psicológicos del miedo, la aprehensión o la preocupación.

Algunos de los síntomas pueden ser:

¿Cómo prevenir la ansiedad?

¿Qué se puede hacer para lidiar con la Ansiedad?

¿Por qué aparece la ansiedad después de sufrir una pérdida?

Ya sabemos que es la ansiedad, pero ¿por qué aparece dicha ansiedad después de que atravesamos por la muerte o pérdida de un ser querido?

La pérdida nos pilla por sorpresa

Porque la pérdida nos pilla por sorpresa y nos cuesta creer que esto haya ocurrido.

Y es que por mucho que pensemos que la muerte es algo inherente en la vida, la verdad es que no estamos preparados para afrontar el dolor que esto conlleva.

Cuando las emociones que sentimos son tan inmensas que nos desarman y debilitan; cuando no logramos darle un lugar a las emociones para procesarlas satisfactoriamente, estas terminan siendo prisioneras en nuestro interior.

Lo que hace que busquen otras formas de expresarse. Y esto puede dar lugar a problemas de ansiedad,  síntomas de depresión por duelo, fobias, etc.

Negación

La ansiedad por duelo también puede aparecer porque nos encontramos atravesando por la primera fase de este proceso, la negación, en la que podemos experimentar sentimientos de negación ante la realidad de la muerte del ser querido.

En este momento pueden ocurrir muchas cosas.

Podemos negar los hechos, sentir un bloqueo emocional, no reconocer la evidencia y tener dificultades para reaccionar ante la realidad que se presenta.

Esto es algo completamente normal y necesitamos un tiempo para poder asimilar lo que ha ocurrido, ¡y es que no somos robots!

En este punto es necesario que pongamos palabras a lo que ha ocurrido; que verbalicemos la pérdida y nos rodeemos de personas que nos contengan y nos ayuden a reconocer dicha pérdida.

Hablar sobre la muerte de nuestro ser querido es necesario y nos ayuda a sobrellevar la pérdida.

Negar que ha ocurrido la muerte de nuestro ser querido nos puede llevar fácilmente al aislamiento; además de frustrar a las personas que forman parte de nuestra red de apoyo.

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Dependencia

La ansiedad también puede aparecer por la dependencia que teníamos con nuestro ser querido que ha fallecido.

Pudimos haber sido dependientes en temas de apoyo económico o emocional. Lo que hace que sintamos que no vamos a poder seguir adelante sin la presencia de nuestro ser querido.

Por tapar nuestro dolor e intentar mantenernos fuertes

La ansiedad también puede aparecer porque intentamos tapar nuestro dolor.

Por intentar mantenernos fuerte a pesar del desgarro emocional que sentimos por dentro tras la pérdida de nuestro ser querido.

Por lo general, esto nos ocurre porque tenemos miedo a sentir el dolor.

O porque queremos hacer de sostén emocional a un familiar qué se encuentra muy afectado, lo que nos lleva a tapar y evitar expresar nuestras propias emociones.

Es muy importante recordar que el dolor es una parte inevitable en nuestra vida; y que tenemos que aceptar nuestros sentimientos.

Es normal sentir tristeza, rabia, frustración y hasta agotamiento.

Tampoco debemos castigarnos imponiéndonos obligaciones.

Tenemos que respetar nuestro propio sufrimiento y recordar que tenemos derecho a llorar y a sentirnos mal.

Por miedo a nuestra propia muerte

Lidiar con la muerte de un ser querido a menudo hace que reflexionemos sobre nuestra propia mortalidad.

Hasta tal punto que la ansiedad se apodera de nosotros… nos sentimos angustiados y tenemos miedo a nuestra propia muerte.

Por miedo a sufrir de una enfermedad

Si nuestro ser querido murió por una enfermedad, la ansiedad puede surgir porque empezamos a preocuparnos de que hayamos heredado la enfermedad.

Trastorno de Estrés Post Traumático (TEPT)

La muerte de un ser querido es un evento traumático en nuestra vida.

Si presenciamos la muerte o estuvimos presentes en un accidente, podemos sufrir de TEPT; experimentando flashbacks dolorosos, problemas de sueño o cualquier otro síntoma.

Por no darnos permiso a seguir viviendo

La ansiedad por duelo también puede aparecer por querer seguir conectado con la persona que ha fallecido.

Por evitar hacer el proceso de duelo, que implica aceptar poco a poco la pérdida y dar lugar a que nuestra vida siga adelante.

Y es que sin darnos cuenta, no nos damos permiso de seguir viviendo ni de disfrutar de la propia vida porque aquella persona querida ya no está presente; y hacerlo sería deshonrarlos, por lo que cargamos con el dolor para siempre.

Miedo a lo desconocido

Sin importar cuáles sean nuestras creencias espirituales, no entendemos lo que nos sucede después de la muerte.

El miedo de dónde puede estar nuestro ser querido y de lo que nos va a pasar a nosotros después de morir suele intensificarse durante los primeros días o semanas después de una pérdida.

¿Cómo manejar la ansiedad por duelo?

A continuación compartimos unas breves estrategias para manejar la ansiedad por duelo. Si quieres leer otras formas de lidiar con la ansiedad, nuestro post cómo manejar la ansiedad podría ser de mucha utilidad.

Sentir y dejar salir las emociones

En primer lugar, tenemos que sentir y dejar salir nuestras emociones cuando fallece un ser querido.

También tenemos que darnos tiempo para re-ordenar nuestros sentimientos; para poner en palabras cómo nos sentimientos.

Es fundamental que nos rodeemos de personas que sepan escucharnos y que respeten nuestros tiempos.

Biblioterapia

La biblioterapia es un excelente recurso para manejar la ansiedad por duelo; leer libros que hablen sobre el duelo nos permitirá conectarnos con los personajes y adoptar nuevas posturas o actitudes.

Darse el tiempo necesario

No hay razones para estar apurados.

Si notas que el tiempo pasa y que igual no puedes avanzar, que la tristeza y la ansiedad te controlan, pide ayuda a un profesional.

Un psicoterapeuta te brindará un espacio único en el que podrás expresar, comprender, canalizar y trabajar lo que ha ocurrido. Inclusive, podrás manejar la depresión o la ansiedad producida por un duelo.

¿Y tú? ¿Cómo has hecho para superar o lidiar con la ansiedad tras la pérdida de un ser querido?

¡Comparte tu opinión en los comentarios de abajo!


Referencias