Psiqueduelo

Duración del Duelo: ¿Cuánto tiempo dura?

¿Cuánto tiempo toma superar el duelo? Esa es la pregunta que muchos dolientes y familiares se hacen cuando inician este doloroso proceso. Descubre aquí cuál es la duración del Duelo.

¿Cuanto dura el duelo? 

¿Cuál es la duración del duelo? En primer lugar, como dolientes, tenemos que tener en cuenta que el duelo es un proceso. El dolor agudo puede durar bastante tiempo y eso es normal.

De hecho, aquellos que tratan de obligarse a «superarlo» rápidamente no tienen éxito. Intenta evitar esta expectativa poco realista y se tan paciente y gentil contigo mismo durante este proceso.

Puedes empezar a sentirte mejor en tres meses, pero no te sorprendas si te acompañan los sentimientos de tristeza durante varios meses e inclusive hasta varios años después de la pérdida.

La duración del duelo es algo muy subjetivo. Por lo general, las personas empiezan a sentirse mejor más o menos en un año. Sin embargo, también es normal sentirse mejor por un tiempo y luego tomar un giro para lo peor.

Esto puede ser provocado por eventos tales como fiestas especiales u ocasiones que tienen una asociación particular con la persona que has perdido, especialmente el aniversario de su muerte.

Por otro lado, también hay una serie de factores que pueden contribuir en el tiempo que le toma a la persona empezar a sentirse mejor.

También te puede interesar:

¿Qué factores influyen en la duración del duelo?

Los factores más comunes son:

¿Cuánto tiempo dura el duelo de una muerte?

Los expertos en salud mental están de acuerdo en que se necesita un mínimo de un año para enfrentarse a la muerte de un familiar cercano. Y eso no significa que al final de un año uno realmente está bien.

El Duelo no tiene una duración estimada

Lo que esto significa es que después de un año, todos los eventos importantes han pasado, es decir, el primer cumpleaños, la Navidad, la boda Aniversario, el día del padre o el día de la madre.

También ha habido tiempo para que se restablezca la rutina de la vida, aunque sin la compañía del ser querido que ha fallecido. Pero incluso después de un año, el dolor puede ser inmenso.

Se pueden experimentar recaídas agudas

Una recaída aguda también puede ocurrir de la nada. Por ejemplo, en cualquier día al azar tu puedes enterarte que alguien está luchando contra la misma enfermedad que tu ser querido tenía – y esto podría hacer que tus sentimientos de dolor intenso aparezcan de nuevo.

En otros casos, algunas personas nunca se sienten mejor. A medida que tratan de adaptarse a la vida sin la persona que han perdido, encuentran prácticamente imposible obtener la alegría de nuevo.

A veces esto toma la forma de depresión clínica, que puede ser tratada con medicación o psicoterapia para intervenir en la intensidad de los síntomas de duelo. También te puede interesar leer los síntomas de la depresión normal vs patológica en el proceso de duelo.

Para algunos, la incapacidad de comprometerse con la vida resulta en sentimientos o intentos suicidas. Estas posibilidades no se mencionan con la idea de asustarte, sino para subrayar la importancia de obtener ayuda si la necesitas.

Formas de recibir ayuda en el duelo

Hay muchas formas de recibir ayuda en este complicado proceso llamado duelo. Compartir tu dolor emocional probablemente te ayudará a procesarlo y también te ayudará a recuperarte.

1. Amigos, familiares, profesionales y/o grupos de apoyo

Si tienes la suerte de tener amigos de apoyo, familia o una comunidad a la que acudir, aprovecha eso. Si no, o si prefieres hablar con alguien fuera de tu círculo de apoyo o confianza, considera acudir a los profesionales de salud mental; o a un grupo de apoyo de duelo para ayudarte a trabajar a través de la multitud de sentimientos que estás experimentando.

2. Ejercicio y expresión creativa

Para las personas que simplemente no tienen ganas de hablar sobre sus sentimientos en absoluto, las dos actividades más confiables son el ejercicio vigoroso y la expresión creativa.

Cuando los espíritus están bajos, puede ser muy difícil encontrar la motivación para asumir cualquiera de estas actividades, pero la recompensa vale la pena.

Por lo general, es mejor empezar con algo que ya has hecho, porque así es menos probable que te resistas a la actividad. Por ejemplo, si eres bueno tejiendo, considera tejer una bufanda conmemorativa o un sombrero. Si eres un corredor, es posible que desees comprometerte a tres carreras por semana.

Y es que un corredor tendrá más dificultades para empezar con la pintura; y un tejedor tendrá menos probabilidades de iniciar una rutina de ejercicio –al menos así será al principio.

3. Buscar actividades que atrapen tu atención

Sin embargo, también puedes encontrar actividades que te atraigan la atención. Muchos dolientes se sienten atraídos por la jardinería o el yoga por primera vez, por ejemplo.

Indaga qué actividades mantienen tu interés; incluso si tienes dificultades para concentrarte, un síntoma clásico del duelo. Es totalmente posible que estos nuevos intereses hacia ciertas actividades te ayuden a sanar.

La tarea difícil aquí es participar activamente en tu proceso de recuperación, mientras que simultáneamente tratas de no forzar una rápida recuperación.

No hay ningún modelo que se adapte a cada doliente. Hazte el arquitecto de tu nueva vida y comienza a elaborar planes; incluso si tu sientes que no tienes la energía para hacerlo.

Los momentos más difíciles del duelo

Justo después de la perdida, los dolientes a menudo parecen lidiar con el evento bastante bien; particularmente en el período entre la muerte y el funeral.

Y es que hay mucho que hacer en este momento que no es raro que la persona en duelo se vea funcionando muy bien ante dichas circunstancias.

Incluso semanas después, la gente sigue visitando y los niveles de actividad son bastante altos; lo cual es bueno para distraer a la persona de su pérdida profunda.

Y luego están los momentos difíciles, tales como las fechas especiales. Estos, además de la soledad de la noche, puede ser lo más difícil de soportar.

A medida que pasa el tiempo, el dolor disminuye, pero puede regresar con toda su fuerza en el momento menos esperado.

Las madres en duelo por la pérdida de sus hijos pueden romperse repentinamente en un inmenso dolor al pasar por el cuarto de juguetes, a pesar de que su hijo ha estado muerto por algunos años o inclusive décadas.

El duelo nos duele en nuestro propio tiempo

Nuestros recuerdos mantienen vivo el dolor, pero también mantienen vivos a nuestros seres queridos. Por lo tanto, tenemos que aceptar el dolor para que un día podamos experimentar los recuerdos felices de nuestros seres queridos de nuevo.

Algunos días vamos a llorar, algunos días no vamos a pensar en ellos en absoluto. A veces nos enfrentamos bien, otras veces no.

Y aunque parece que tenemos un tiempo estimado para superar el dolor, el cual en la mayoría de los casos es poco realista y corto,  la verdad es que el duelo nos duele en nuestro propio tiempo, nos guste o no. Y se necesita tanto tiempo como sea necesario.

Tiempo para superar el duelo

Entonces, si te preguntas cuál es la duración del duelo, es importante que sepas que, a pesar de que podemos leer que el duelo suele durar 6 meses y extenderse hasta 2 años, somos individuos únicos.

El proceso de duelo es único y personal, así como la duración del mismo

En definitiva, nadie puede decirnos cuándo es el momento de dejar de hacer nuestro proceso de duelo.

No te hagas más preguntas sobre la duración del duelo, este proceso es único y personal.

La recuperación podría comenzar a sentirse después de un par de meses; pero esto no implica que exista un tiempo predeterminado para estar totalmente recuperados; pues este tiempo puede estar combinado con momentos de melancolía y tristeza.

En resumen, la duración del duelo es subjetiva. Este proceso no tiene una fecha ni un calendario estimado de superación.

Somos seres humanos únicos y debemos recorrer dicho proceso afrontando los fuertes sentimientos que genera; para así encontrar los mecanismos para salir adelante.


Referencias